Wanda Nara enfrenta una nueva disputa judicial tras la presentación de una demanda realizada por una antigua colaboradora que afirma haber sido desvinculada sin estar registrada. La denunciante, identificada como “Luli”, tiene 25 años y asegura que durante 2023 se desempeñó como asistente personal y secretaria privada de la empresaria.
Según su relato, no solo cumplía tareas administrativas, sino que también se ocupaba de la rutina diaria de la familia: organización del hogar, coordinación del personal de las propiedades ubicadas en Chateau Libertador y en Santa Bárbara, comunicación con los colegios de los hijos y supervisión de sus actividades escolares y extracurriculares.
La denunciante afirma tener audios y conversaciones que respaldan su versión y que presentará como prueba. Dicho material, según su entorno, podría revelar aspectos muy privados de la vida de Wanda.
Los mensajes que trascendieron reflejan una dinámica laboral marcada por una fuerte dependencia y una carga de trabajo que, según Luli, no estaba acompañada por un registro formal ni por las condiciones correspondientes.