Con una carrera que comenzó a los 3 años y lo llevó por los escenarios más exigentes del país, Héctor Sebastián Pérez Bogado rompe un silencio de una década. Entre nuevos discos y colaboraciones internacionales, el referente del cuarteto santiagueño confiesa: "Me fui de viaje, no de la historia".
Del folclore al cuarteto: El flechazo de 1997
Aunque su raíz es puramente santiagueña —incluso incursionó en la guaracha con éxitos como "Confesiones de un yiro"—, un casete de Rodrigo Bueno en el año 97 le cambió la vida. "El sonido, el ritmo y la armonía me llamaron tanto la atención que pedí a mis compañeros mutar a ese estilo", recuerda Sebastián. Así nació su etapa como "El Potro Santiagueño", un tributo que le permitió ganarse el respeto del público antes de lanzarse con su propio nombre.
Un presente de tres discos y fe federal
"Nadie es profeta en su tierra, pero yo apuesto a mi pago", afirma con convicción. Actualmente, trabaja con una banda integrada en su totalidad por músicos santiagueños y está sumergido en una maratón creativa: prepara tres discos (uno doble para mitad de año y otro para el cierre de 2026).
Además, su paso por Buenos Aires como director de la Roger Band le dejó vínculos fuertes que hoy rinden frutos. "Estoy trabajando en una colaboración con Darío Chiarini (ex Charros) y en tratativas con artistas de nivel internacional", adelanta sobre lo que se viene.
El sueño máximo: El Estadio Único
A pesar de haber recorrido provincias y escenarios míticos, Sebastián tiene una meta clara entre ceja y ceja: realizar un show integral en el Estadio Único de Santiago del Estero. Es el desafío de un hombre que entiende la música como algo cotidiano y el éxito como el resultado de un sacrificio constante.