La casa de Gran Hermano: Generación Dorada atraviesa uno de sus momentos más conflictivos luego de un enfrentamiento físico entre Brian Sarmiento y Manuel Ibero durante la última prueba del líder.
Todo comenzó en medio del desafío semanal, cuando ambos participantes disputaban una ficha clave. Tras el contacto, Sarmiento denunció que su compañero había intentado taclearlo de manera intencional y exigió su expulsión por considerar que se trató de una agresión.
Sin embargo, las imágenes del episodio mostraron otra secuencia. En el registro se observa que Ibero extendió el brazo a la altura del cuerpo de Sarmiento para ganar posición en la competencia, sin que se evidencie una acción claramente violenta.
A partir de ese momento, el exfutbolista intentó instalar su versión dentro de la casa, buscando generar división entre los participantes. Por su parte, Ibero rechazó las acusaciones y sostuvo que, de haber querido empujarlo deliberadamente, el resultado habría sido muy distinto debido a la diferencia física entre ambos.
El conflicto escaló cuando Sarmiento formalizó su pedido de expulsión, apoyándose en el reglamento del reality, que sanciona cualquier tipo de agresión.
Ante la polémica, ambos fueron convocados al confesionario para escuchar la decisión final. Allí, la voz del programa fue clara: no existió intención de lastimar.
Durante la resolución, se explicó que Sarmiento había tomado primero la ficha y que luego Ibero intentó alcanzarla, descartando cualquier conducta agresiva. Pese a la insistencia del denunciante, la postura se mantuvo firme y se confirmó que no habría sanciones.