Entre los cambios más destacados se encuentra el fin del “voto por prestigio”: los académicos deberán confirmar que vieron las películas antes de poder emitir su voto. Gracias a la plataforma Academy Screening Room, cada votante recibirá una certificación digital de visionado; de no completarla, la boleta para esa categoría no se habilitará. Esto garantiza mayor transparencia y equidad para los nominados.
Otro hecho histórico lo marca la película “Sinners”, de Ryan Coogler, que alcanzó 14 nominaciones, superando récords y mostrando que el cine de terror puede competir al más alto nivel de la Academia.
En cuanto a la ceremonia, la gala será más dinámica y contará con menos música en vivo, limitando las interpretaciones a dos de las cinco canciones nominadas, mientras que las restantes se presentarán mediante segmentos audiovisuales preproducidos.
La categoría de Mejor Actor promete grandes emociones: Timothée Chalamet podría superar récords de Marlon Brando, mientras que Amy Madigan vuelve a estar nominada tras 40 años, un hito de longevidad en los Oscar.
Finalmente, la Academia modificó las reglas de Mejor Película Internacional para permitir que cineastas refugiados o en asilo puedan representar a su país de origen o de acogida, aunque no cuenten con el respaldo oficial de sus comités nacionales, garantizando visibilidad a historias antes censuradas.
Esta edición 2026 no solo premiará lo mejor del cine, sino que también representa una transformación estructural de Hollywood, priorizando la justicia, la transparencia y la inclusión.