La actriz estadounidense Jennifer Runyon, recordada por su participación en la película Los cazafantasmas y en la popular sitcom Charles in Charge, murió a los 65 años luego de atravesar una breve batalla contra el cáncer.
La noticia fue confirmada por su amiga Erin Murphy, quien la despidió con un emotivo mensaje en redes sociales. En una publicación acompañada por una fotografía junto a la actriz, expresó su dolor por la pérdida.
“Es muy triste compartir que mi amiga Jennifer Runyon Corman falleció después de una breve batalla contra el cáncer. Con algunas personas sabes que serás amiga incluso antes de conocerlas, como con ella. Era una mujer especial. Te extrañaré, Jenn. Mis pensamientos están con tu familia y tus hermosos hijos”, escribió.
Runyon había nacido el 1 de abril de 1960 en Chicago, Illinois, en una familia vinculada al mundo del espectáculo. Era hija del locutor y disc jockey Jim Runyon y de la actriz Jane Roberts, lo que marcó desde temprano su interés por la actuación.
Su debut en el cine llegó en 1980 con la película de terror To All a Good Night, un film del género slasher que le permitió comenzar a ganar notoriedad en la industria.
Sin embargo, su salto a la popularidad se produjo en 1984, cuando participó en Los cazafantasmas, uno de los grandes éxitos del cine de esa década.
Ese mismo año también consiguió uno de sus papeles más recordados en televisión al interpretar a Gwendolyn Pierce en la primera temporada de la sitcom Charles in Charge.
A lo largo de su carrera participó en varias producciones de cine y televisión. En 1988 interpretó a Cindy Brady en la película A Very Brady Christmas y protagonizó The In Crowd. Además, formó parte del piloto de la serie Quantum Leap.
Runyon también integró el elenco de películas como 18 Again! y A Man Called Sarge, además de realizar apariciones en series populares como Murder, She Wrote y Beverly Hills, 90210.
En el plano personal, en 1991 se casó con Todd Corman, entrenador de básquet que también trabajó en producción de cine y televisión. La pareja tuvo dos hijos: Wyatt y Bayley, quien siguió los pasos de su madre en la actuación.
En 2014, Runyon anunció su retiro del mundo artístico para dedicarse a la enseñanza. Tras conocerse su fallecimiento, su hija Bayley compartió un mensaje cargado de emoción en redes sociales.
“Todas las mejores partes de mí vinieron de vos. Daría cualquier cosa por un día más juntas. La persona más amable y compasiva que conocí. Mi mejor amiga. No estaba preparada para esto”, escribió al despedir a la actriz.