Wanda Nara volvió a quedar en el centro de la escena tras revelar una historia inesperada de su relación con Maxi López. Durante una consigna distendida en el programa MasterChef Celebrity, la conductora recordó que, cuando aún estaban casados y vivían en Italia, llegó a contratar un detective privado para vigilar los movimientos del futbolista.
Todo surgió al aire, en medio de una temática vinculada a “detectives”. Fue el propio López quien lanzó la frase que abrió la puerta a la confesión, y Wanda, lejos de esquivar el tema, terminó contando los detalles con humor. Según relató, la decisión estuvo motivada por sospechas de infidelidad mientras residían en Sicilia, en plena etapa del jugador en el fútbol italiano.
La anécdota tomó un giro desopilante cuando explicó por qué el plan no resultó como esperaba: el investigador no lograba seguirlo porque manejaba un Fiat 500 mientras el futbolista se movía en una Ferrari, una diferencia de velocidad que hacía imposible cualquier persecución.
Con el correr del tiempo, la mediática había ampliado la historia y contado que el seguimiento se realizaba a través de un servicio compartido con otras parejas de futbolistas. Incluso detalló que la mujer encargada del trabajo utilizaba distintos cambios de ropa para no ser reconocida y que llegó a convivir con ella.
Según aseguró, gracias a ese sistema descubrió situaciones que desconocía sobre la vida de los jugadores fuera de la cancha, lo que convirtió aquella etapa en una experiencia tan costosa como reveladora.