MasterChef Celebrity vivió este domingo una de sus emisiones más cargadas de tensión con la llamada noche de última chance, donde los participantes con delantal gris se jugaron la continuidad en el certamen. En ese contexto, el foco quedó puesto en el fuerte enfrentamiento verbal entre Germán Martitegui y Miguel Ángel Rodríguez, que encendió la cocina y el debate.
Desde hace varias galas, el actor sostiene una estrategia tan particular como polémica: cantar, gritar y lanzar comentarios constantes para desconcentrar a sus compañeros. Pero en una instancia clave, marcada por la presión de evitar la eliminación, la paciencia del jurado comenzó a agotarse.
Apenas iniciado el programa, Martitegui fue directo y sin rodeos. “No se entiende cómo está Miguel Ángel acá todavía. Lo miro y no entiendo”, lanzó, poniendo en duda el desempeño del actor dentro de la competencia, atravesado por una larga seguidilla de delantales grises y negros. La frase resonó fuerte en la cocina y no pasó inadvertida para nadie.
La crítica encontró una postura opuesta en Emilia Attias, quien salió en defensa de su compañero y destacó el aporte distinto que hace al reality. Para la actriz, Rodríguez suma desde lo lúdico y lo descontracturado, aportando un clima especial dentro del grupo.
Lejos de bajar el perfil tras el cuestionamiento, Miguel Ángel decidió redoblar la apuesta. Durante la gala volvió a recurrir a su fórmula habitual, esta vez impulsado por la visita musical de Mau & Ricky. Entusiasmado, se sumó a una improvisada versión de Castillo azul junto a los invitados y Wanda Nara, y luego continuó cantando fragmentos sueltos en plena cocina, decidido a sostener su juego hasta el final.
Más allá del cruce, la noche dejó también un giro inesperado. Tras un desafío complejo, con ingredientes asignados casi al azar, Emilia Attias, Ian Lucas, Miguel Ángel Rodríguez, Evangelina Anderson, Rusherking y Claudio “El Turco” Husaín sorprendieron al jurado con platos de alto nivel.
La propia Wanda Nara destacó el rendimiento general y deslizó que la competencia obliga a replantear muchas cosas, al considerar que los llamados “platos menos logrados” demostraron estar a la altura de una final. El jurado coincidió y felicitó al grupo por la evolución mostrada, remarcando que meses atrás resultados así hubieran sido impensados.
Finalmente, tras la deliberación, solo uno logró subir al balcón y asegurarse una semana más en carrera: Ian Lucas, quien se destacó con una bondiola a la barbacoa acompañada de polenta, nuez tostada, hierbas y una salsa de tomate con vino blanco. Mientras tanto, la tensión entre Martitegui y Miguel Ángel dejó en claro que, más allá de los platos, el clima dentro de MasterChef está cada vez más caliente.