En medio de luces, música y miles de personas cantando, hubo un instante mínimo que terminó robándose toda la atención. Durante su presentación en el Cosquín Cuarteto, un pequeño fan subió al escenario para saludar al Loco Amato y, al verlo con los cordones desatados, el cantante no dudó: se agachó y se los ató.
El gesto, tan simple como sincero, provocó una inmediata ovación del público y se viralizó rápidamente en redes sociales. Lejos de buscar protagonismo, Amato explicó que se trató de una reacción espontánea, nacida desde su rol de padre. “Me gustaría que alguien hiciera lo mismo por mis hijos si los ve con los cordones desatados”, expresó en diálogo con La Popu.
Para el artista, el escenario no es un lugar ajeno, sino una extensión de su vida cotidiana, y por eso la acción surgió sin cálculo ni intención de espectáculo. “Fue una reacción de padre”, resumió, con la naturalidad que lo caracteriza.
A pesar de su extensa trayectoria, aseguró que sigue sintiendo nervios y un profundo respeto cada vez que sube a cantar. Dice hacerlo por su familia, por su salud y por el cariño constante del público, ese que se manifiesta en abrazos, gestos simples y escenas que, como esta, trascienden la música.