La convivencia en Gran Hermano: Generación Dorada empezó a mostrar sus primeras grietas y Andrea del Boca quedó en el centro de la escena tras un fuerte reclamo en la cocina. La actriz se indignó al detectar que algunos participantes cocinaron y no guardaron lo que sobró, lo que —según señaló— terminó en comida desperdiciada.
Todo ocurrió cuando fue a prepararse un té y encontró restos de comida sin refrigerar. Molesta, decidió exponer la situación frente al grupo y apuntó a la responsabilidad colectiva en el uso de los recursos. “Es no pensar en el otro, es me cag… en el otro”, lanzó, visiblemente enojada.
Luego explicó con detalle qué la había irritado: cuestionó que la comida no se hubiera guardado en recipientes y advirtió que, al quedar fuera de la heladera, se arruina y debe tirarse. Para la actriz, esto resulta especialmente grave en un contexto donde las provisiones son limitadas.
El reclamo se amplió a otras conductas que, según ella, reflejan desorden en la casa, como alimentos y objetos personales fuera de lugar. Sus palabras generaron reacciones inmediatas: Brian Sarmiento se mostró incómodo por el tono, mientras que Yanina Zilli ironizó con su postura y la cruzó delante de todos.
El episodio dejó en claro que la convivencia será uno de los motores del reality y posicionó a Andrea del Boca como una de las figuras más fuertes en el arranque del programa, en una casa donde cada gesto empieza a pesar tanto como el juego mismo.