La 52º edición de la tradicional Serenata a Cafayate concluyó con un desenlace que quedará guardado para siempre en la historia grande del folklore nacional. El consagrado Chaqueño Palavecino brindó un recital verdaderamente maratónico, rompiendo sus propias marcas y extendiendo la fiesta popular hasta que el sol estuvo en lo más alto.
Un show maratónico y sin pausas
El popular cantante subió al escenario de la mítica Bodega Encantada a las 6:00 de la mañana, pero lejos de hacer un cierre tradicional, decidió despedirse recién al mediodía. Durante esas seis horas ininterrumpidas de pura música, el artista llegó a desplegar un inmenso repertorio que superó ampliamente las 115 canciones.
La postal del evento fue realmente impactante. Miles de almas acompañaron cada una de las zambas, chacareras y gatos mientras el cielo de Cafayate clareaba, demostrando una conexión absoluta con el ídolo que mantuvo la intensidad del espectáculo en constante ascenso.
El gran gesto con su gente
En medio del extenso recital, el Chaqueño se tomó unos minutos para agradecer el incondicional cariño de la multitud y destacó el asombroso crecimiento que viene sosteniendo el evento a lo largo del tiempo. "La Serenata ya quedó chica", llegó a expresar el músico desde el escenario, haciendo alusión a la inmensa convocatoria.
Fue en ese contexto que se vivió uno de los momentos más emotivos y aplaudidos de toda la jornada. El artista solicitó públicamente a los organizadores que abrieran los portones del predio para permitir el ingreso gratuito de todas aquellas personas que se habían quedado sin entradas y escuchaban desde las afueras. El pedido desató una ovación generalizada y permitió que cientos de fanáticos más se sumaran a un cierre histórico.
Con este récord absoluto, el Chaqueño Palavecino no solo consolidó su inquebrantable vínculo con su público, sino que dejó una potente imagen del folklore argentino vivo, masivo y más vigente que nunca.
@saltasoy Chaqueño ❤️
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