Britney Spears vendió los derechos de su catálogo musical a la editorial estadounidense Primary Wave, según informaron medios especializados. La operación, cerrada el 30 de diciembre, no tiene un monto oficial divulgado, aunque se estima que rondaría los 200 millones de dólares. Ni la empresa ni el equipo de la cantante de 44 años confirmaron públicamente la transacción.
Este movimiento se produce tras la reorganización de su vida y carrera luego de 13 años bajo tutela, entre 2008 y 2021, y su gradual retiro de la escena musical. Spears se suma así a una lista creciente de artistas que han monetizado sus catálogos, entre ellos Justin Bieber, Bruce Springsteen, Bob Dylan, Shakira y KISS.
El mercado de derechos musicales está en auge, ya que permite a los inversionistas obtener ganancias por reproducciones en streaming, ventas de álbumes y el uso de canciones en publicidad y cine. Para los artistas, vender los derechos significa capitalizar su legado artístico y convertirlo en un activo económico de largo plazo.