Momentos de preocupación se vivieron en Gran Hermano: Generación Dorada luego de que varios participantes sufrieran descomposturas tras consumir una comida preparada por una de sus compañeras.
Jessica, conocida dentro de la casa como “La Maciel”, fue quien estuvo a cargo de la cocina en las últimas horas. Con una gran cantidad de hamburguesas disponibles —producto de una compra semanal que incluyó unas 800 cajas— decidió reutilizar esa carne para hacer albóndigas acompañadas con tallarines. Sin embargo, el resultado no fue el esperado y varios jugadores terminaron con malestar estomacal.
El episodio generó tensión y fuertes comentarios dentro del reality. Sol, desde el confesionario, cuestionó duramente la forma en que se manipuló la comida. Señaló problemas de higiene en la preparación y apuntó contra su compañera por no tomar los recaudos necesarios.
La situación también fue comentada por otros participantes, que describieron un cuadro generalizado de malestar. Uno de los más afectados fue Brian Sarmiento, quien reconoció haber comido en exceso y luego manifestó molestias, atribuyéndolas a algunos ingredientes del plato.
En medio del revuelo, también hubo comparaciones irónicas entre los concursantes sobre las habilidades culinarias dentro de la casa, lo que sumó más tensión al clima interno.
Ante lo ocurrido, el conductor del programa, Santiago del Moro, buscó bajar el tono de la polémica y deslizó que el problema podría estar relacionado con la cantidad de comida ingerida por algunos participantes, más que con la preparación en sí.
Lo cierto es que el episodio dejó preocupación dentro de la casa y volvió a poner en el centro de la escena la convivencia extrema que propone el reality.