La actriz y modelo Florencia Torrente, hija de Araceli González, regresa a las tablas para protagonizar, por primera vez, la obra “A la luna”, a la que definió como “emotiva e inteligente para los chicos” y que se postula como una de las novedades teatrales ofrecidas en las vacaciones de invierno.
La pieza dirigida por Josse Muñoz se estrenó el sábado pasado en el teatro 25 de Mayo (avenida Triunvirato 4444), del barrio porteño de Villa Urquiza, donde ofrecerá funciones de martes a domingos, a las 15, durante la quincena de vacaciones escolares.
“En ‘A la luna’ se recrea la relación entre Tara y su abuelo. Todo lo maravilloso que le enseña su abuelo para que ella pueda enfrentar distintos momentos difíciles de la vida”, anticipó Torrente en diálogo con Télam sobre su primer trabajo para el público infantil.
El espectáculo, que tendrá en el centro de la escena a la joven, de 27 años, propone la historia de Tara, una niña que vive fascinada por las estrellas y la ciencia, y que tras la muerte de su abuelo se embarca en la aventura de salvar el destino de la Luna.
La obra, que se enmarca en el mundo sumergido en la carrera espacial de los años 60, relata la pérdida superada por la fantasía, y cómo se manifiesta el poder transformador de este tipo de situaciones dentro de la vida de la protagonista, quien sueña con ser astronauta.
“Estaba terminando de hacer ‘Gigoló’ (pieza que dirigió Susana Toscano y que aludió a cierta forma de liberación femenina en la década de 1920) y me mostraron un tráiler de la obra. No había leído el libro pero cuando vi el adelanto no me pude negar”, manifestó la actriz.
Torrente debutó en las tablas con la obra “El espejo (dime qué ves)”, de Matías Puricelli, en la que se relató la cruda historia de un niño que vive encerrado en su cuarto entre la realidad y la fantasía, y después encarnó a Adela en “La casa de Bernarda Alba”.