Los médicos recomendaron que el tratamiento debía hacerse en Singapur, por lo que el hombre emprendió el viaje en busca de atención especializada. Sin embargo, al llegar al centro de salud en ese país, los especialistas le informaron que no había ningún insecto en su organismo.
Tras una revisión detallada, se descubrió que la cucaracha estaba en realidad dentro de la máquina de rayos X utilizada en Kenia, lo que generó la confusión y el diagnóstico erróneo.
El caso se viralizó por lo insólito del error médico y abrió el debate sobre las condiciones de mantenimiento de los equipos en los hospitales de la región.