Una publicación del Dr. Rolando Espinoza generó repercusión en redes sociales al abordar un temor frecuente entre clientes de barberías y peluquerías: el uso de la misma navaja en más de una persona y los riesgos de contagio de enfermedades.
Según explicó el profesional, el VIH no es el principal peligro en este tipo de situaciones, aunque no puede descartarse por completo en condiciones muy específicas.
“Para que exista contagio de VIH se necesitaría una cantidad visible de sangre fresca que ingrese directamente al torrente sanguíneo. El virus es extremadamente vulnerable y muere rápidamente al contacto con el aire o fuera del cuerpo humano”, señaló.
En ese sentido, aclaró que la probabilidad de transmisión es muy baja, aunque no inexistente, y solo podría darse ante un corte profundo con sangre reciente.
El verdadero riesgo: hepatitis B y C
La advertencia más importante del especialista apunta a otros virus mucho más resistentes en el ambiente.
“El verdadero enemigo silencioso en las barberías no es el VIH, sino la hepatitis B y C”, remarcó Espinoza.
De acuerdo con la explicación médica, el virus de la hepatitis B puede sobrevivir hasta siete días en superficies secas, como cuchillas, tijeras o máquinas de cortar cabello, y mantener su capacidad infecciosa si los elementos no son esterilizados correctamente.
Los pequeños cortes, irritaciones o microlesiones en la piel —conocidas como soluciones de continuidad— funcionan como puertas de entrada para estos virus si el instrumental estuvo en contacto previo con sangre contaminada.
Higiene y prevención
Si bien el médico destacó que la mayoría de las barberías mantienen buenas prácticas de higiene, advirtió que siempre existe riesgo en lugares donde se prioriza el ahorro por sobre la seguridad sanitaria.
“Es fundamental observar no solo la limpieza del local, sino que como mínimo cambien la cuchilla descartable frente a los ojos del cliente”, subrayó.
También recomendó desconfiar de establecimientos con equipamiento muy antiguo, mal estado general o escasa higiene, especialmente en zonas alejadas de controles sanitarios.
Recomendaciones clave
Exigir cuchillas descartables.
Verificar la esterilización adecuada de máquinas y herramientas.
Prestar atención a la higiene visual del lugar.
No minimizar cortes pequeños o irritaciones tras el afeitado.
La información difundida por el Dr. Espinoza se basa en protocolos de bioseguridad de la OMS y los CDC, y busca concientizar sobre un riesgo poco visible pero prevenible con medidas simples.
En definitiva, la prevención y la exigencia de prácticas seguras siguen siendo la mejor defensa para cuidar la salud.