Un macabro hallazgo generó conmoción entre los vecinos y productores ganaderos de Tintina, departamento Moreno, luego de que en una estancia denominada Dos Leones fueran encontrados 23 animales vacunos mutilados en circunstancias que hasta el momento resultan inexplicables.
Los cuerpos presentaban heridas extrañas y específicas, que se repiten en cada caso: agujeros en la parte delantera de la cabeza, la nariz completamente destrozada y la evidente extracción de órganos vitales. Según describieron testigos, los animales aparecieron sin sangre, con el corazón aparentemente succionado, y sus restos carecían de olor, sin atraer a perros ni aves carroñeras.
El patrón de los hallazgos no coincide con el accionar habitual de depredadores ni con el modus operandi de cuatreros. La precisión de los cortes, la ausencia de huellas y el orden en el terreno aumentaron el desconcierto entre los productores.
Ante lo sucedido, comenzaron a circular distintas versiones en la zona, entre ellas la posibilidad de un ataque de una criatura extraña, a la que algunos vecinos no dudaron en relacionar con el mítico “chupacabras”, fenómeno que cada cierto tiempo reaparece en relatos rurales de distintos puntos del país.
El impacto del caso en el sector ganadero es profundo, ya que genera preocupación sobre las pérdidas económicas y la seguridad de los rodeos. “Nunca habíamos visto algo así, no hay rastros de lucha, ni de sangre, ni huellas de nada”, comentó con asombro un productor de la zona.
Por ahora, las autoridades locales no brindaron un informe oficial y se espera que equipos veterinarios y de seguridad rural se trasladen al lugar para analizar las características de los animales y tratar de determinar las causas de las mutilaciones.