"Arón" se perdió el pasado viernes entre los barrios Smata y El Vinalar, de la capital santiagueña, y su dueño, un nene de 6 años con autismo, lo extraña mucho.
"Mi niño está muy triste. Tiene 6 años y tiene autismo. Juega con su mascota, es la alegría de él", contó Flor, su mamá.