La vida de Nicole Delien cambió por completo en su adolescencia, cuando fue diagnosticada con el Síndrome de Kleine-Levin, una enfermedad poco frecuente que provoca episodios prolongados de sueño extremo.
Este trastorno, también conocido como “síndrome de la bella durmiente”, puede hacer que quienes lo padecen duerman hasta 19 horas al día durante días, semanas o incluso meses, afectando profundamente su vida cotidiana.
El caso más impactante de Nicole ocurrió cuando permaneció dormida durante 64 días consecutivos, desde el Día de Acción de Gracias hasta enero. Durante ese período, su familia apenas pudo interactuar con ella, ya que solo despertaba brevemente para comer o ir al baño, en un estado similar al sonambulismo.
Según relatan, al finalizar cada episodio no recuerda nada de lo ocurrido, como si ese tiempo simplemente no hubiera existido.
Además del sueño excesivo, la enfermedad genera confusión, desconexión de la realidad y dificultades cognitivas, lo que vuelve aún más complejo el diagnóstico y seguimiento del cuadro.
Uno de los aspectos más desconcertantes es que, entre episodios, las personas con este síndrome pueden llevar una vida completamente normal, lo que dificulta anticipar cuándo ocurrirá una nueva crisis.
Actualmente, no existe una cura para esta enfermedad y su origen sigue siendo un misterio para la ciencia, lo que deja a quienes la padecen enfrentando una vida marcada por pausas inesperadas y momentos “perdidos” en el tiempo.