Una mujer de 50 años se volvió protagonista de una historia tan curiosa como llamativa al asegurar que consume un balde de 10 litros de helado todos los días y que mantiene ese hábito desde hace más de 30 años. Lejos de considerarlo un exceso, afirma que se trata de una pasión que forma parte de su vida cotidiana y que piensa sostener por siempre.
Según relató, su amor por el helado comenzó en la juventud y con el paso del tiempo se transformó en una costumbre diaria. Entre sus sabores preferidos se encuentran el dulce de leche, la vainilla y la menta granizada, combinaciones que nunca faltan en su freezer, al que —según bromea— ya la “conoce por nombre y apellido”.
La historia generó sorpresa y comentarios en redes sociales, donde muchos la tomaron con humor y otros se mostraron incrédulos ante la cantidad que asegura consumir. Mientras algunos dudan de la veracidad del relato, otros celebran lo que describen como “un amor incondicional y eterno” por el postre más popular.
Más allá de las reacciones, la mujer sostiene que su vínculo con el helado es parte esencial de su identidad y que, contra todo pronóstico, no planea cambiar su rutina. Una historia que demuestra que, para algunos, el verdadero romance puede encontrarse… en un freezer.