Un hombre de 32 años fue condenado a 15 meses de prisión por incumplir una orden de alejamiento y continuar manteniendo contacto con una mujer de 60 años, en el marco de una relación que fue calificada como obsesiva durante el proceso judicial.
El caso fue analizado en el Tribunal de la Corona de Caernarfon, donde el acusado, identificado como Michael Jones, admitió haber seguido viéndose con la mujer pese a la prohibición legal.
Durante el juicio se expuso que Jones presentaba “problemas de apego” y que ambos mantuvieron encuentros en secreto, a pesar de la orden judicial que le impedía acercarse a ella.
Uno de los detalles que más llamó la atención durante las audiencias fue el relato del propio acusado, quien afirmó que en una de esas reuniones la mujer lo amamantó durante aproximadamente diez minutos, acto que él describió como una forma de “venganza hacia su madre”.
Por su parte, la mujer explicó ante el tribunal que la relación que mantenían era de tipo “madre e hijo” y aseguró que el hombre se definía a sí mismo como su “cuidador”.
Tras analizar las pruebas y testimonios, la justicia determinó que el acusado había violado deliberadamente la orden de alejamiento, por lo que se dispuso su condena a prisión. El caso generó gran repercusión por las particulares circunstancias que rodearon la relación entre ambos.