Un estudio publicado en JAMA Network Open reveló que jóvenes de entre 18 y 24 años que limitaron su uso de redes sociales a 30 minutos por día durante una semana registraron mejoras significativas en su salud mental: los síntomas de ansiedad disminuyeron un 16%, los de depresión un 25% y los de insomnio un 14%.
Los investigadores señalaron que el beneficio parece estar más relacionado con evitar conductas problemáticas vinculadas al uso compulsivo —como la comparación social o la navegación sin control— que con el tiempo total de pantalla en sí mismo.
Aunque expertos advirtieron que el estudio podría tener sesgos y pidieron tomar los resultados con cautela, coincidieron en que las pausas digitales pueden generar efectos positivos y funcionar como un complemento dentro de tratamientos terapéuticos.