El matambre, ya sea relleno o arrollado, es uno de los platos más populares de las Fiestas y, aunque rara vez sobra, es importante saber cómo conservarlo para aprovecharlo en los días posteriores a la cena.
En la heladera, el matambre cocido puede mantenerse hasta una semana si se envuelve correctamente en papel aluminio. Para quienes prefieren congelarlo, se recomienda “rearmarlo” y envolverlo bien; de esta manera, puede durar de 3 a 6 meses, descongelándose en la heladera un día antes de consumirlo.
Para quienes quieran preparar matambre relleno, los ingredientes básicos incluyen carne picada, huevos duros, zanahorias, cebolla, ajo, perejil, orégano, comino y sal y pimienta a gusto. El armado consiste en colocar el relleno sobre el matambre limpio, enrollarlo y atarlo con hilo de cocina para que conserve la forma durante la cocción.
El matambre puede cocinarse al horno, pintado con huevo batido durante aproximadamente dos horas a 180°C, o hervido a fuego bajo por el mismo tiempo. Tras la cocción, se recomienda dejar reposar la carne unos 15 minutos antes de cortarla.
Entre los consejos para potenciar el sabor, se sugiere marinar previamente con vino tinto, ajo y especias, o agregar ingredientes extras al relleno, como pimientos, aceitunas o pasas de uva. Este plato combina perfectamente con puré de papas, ensaladas o simplemente solo, convirtiéndose en una opción versátil para aprovechar las sobras de Navidad.