Una publicación en la red social X (ex Twitter) volvió a poner en el centro de la escena el funcionamiento cotidiano de las aplicaciones de transporte y el vínculo entre conductores y pasajeros, a partir de una experiencia que rápidamente se viralizó.
“Los Uber ya no pueden esperarte un momento abajo (ni siquiera cobrándote la espera). Si no estás de inmediato, se van. Hoy lo hicieron bajar del auto a mi marido porque yo me estaba lavando los dientes para salir. Tres minutos tardé. Qué demencia, el deterioro total de la vida”, escribió la usuaria, generando una fuerte repercusión.
El mensaje fue replicado y comentado por decenas de personas que manifestaron haber atravesado situaciones similares, reforzando la idea de un cambio de actitud en los choferes y una dinámica cada vez más rígida en los traslados. Otros, en cambio, defendieron la postura de los conductores y señalaron las exigencias del sistema y los tiempos ajustados como factores determinantes.