La crisis económica muchas veces se convierte en el motor inesperado para reinventarse. Ese es el caso de Oriana, una joven de 23 años que, tras perder su empleo fijo en 2025, decidió darle un giro radical a su vida aprendiendo un oficio tradicionalmente masculinizado. Hoy, con las manos curtidas y su uniforme de trabajo, asegura estar viviendo un sueño impensado.
La historia de superación tiene como escenario la localidad bonaerense de Virreyes. Todo comenzó en abril del año pasado, cuando la empresa gráfica en la que trabajaba en el sector de ventas realizó un recorte de personal y la dejó en la calle.
Según relató en diálogo con TN, atravesó meses de profunda depresión y desesperación económica, tirando currículums sin obtener ninguna respuesta favorable, mientras sentía la presión de tener que sostener sus gastos diarios.
El "click" entre los cables
La chispa que le devolvió la esperanza surgió de casualidad en su propia casa. Mientras su suegro realizaba la instalación del cableado, Oriana se acercó para distraer la mente y terminó aprendiendo a conectar una lámpara y un enchufe. Ese pequeño logro fue el impulso que necesitaba para anotarse en un curso profesional de electricista domiciliario en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).
Con el título en mano, la joven fundó su propia pyme bajo el llamativo nombre de "Electrilindas". El salto a la fama llegó tras subir un video a la plataforma TikTok mostrando su trabajo diario. La publicación se viralizó de inmediato y su teléfono no paró de sonar.
Independencia y éxito
Hoy en día, Oriana no solo logró la independencia, sino que factura cifras que superan ampliamente su antiguo sueldo. "Por día, haciendo laburos simples de ocho o nueve horas, estoy sacando entre 150 y 200 mil pesos", contó con orgullo, remarcando que en una semana de trabajo en obra gana lo mismo que en un mes entero en la gráfica.
Su principal clientela está conformada por mujeres que viven solas y prefieren contratar a otra mujer por cuestiones de seguridad y confianza. Mientras planea matricularse y expandir su red a todo el país junto a plomeras y albañiles, Oriana deja un mensaje claro para quienes atraviesan el desempleo: "El día que me la jugué, cambió mi panorama por completo. Si lo hacés con dedicación y te formás, no te puede ir mal".