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Se ganó una camioneta en una rifa solidaria para ayudar a un joven con cáncer y decidió devolverla

Conmovida por la historia del joven y el difícil camino que atraviesa su familia, la ganadora optó por priorizar el acompañamiento y el apoyo antes que quedarse con el premio mayor del sorteo solidario.

Rosa Ocampo protagonizó un gesto que conmovió a toda una comunidad: ganó una camioneta en una rifa solidaria y decidió devolver el premio para que la familia beneficiada pueda seguir afrontando los gastos del tratamiento médico.

La rifa había sido organizada para ayudar a Joaquín Saromé, un joven de 18 años que lucha contra un osteosarcoma tibial, un cáncer de hueso que afecta la tibia. El objetivo era recaudar fondos para una cirugía de alto costo, luego de que el joven completara con éxito un extenso tratamiento de quimioterapia de 25 sesiones.

Si bien la obra social cubrió las prestaciones principales, el proceso implicó numerosos gastos adicionales que resultaron difíciles de sostener para la familia. Por ese motivo, se decidió sortear una camioneta Chevrolet modelo 1995, doble cabina y tracción 4×2, además de otros premios.

El número ganador fue el 354, adquirido por Rosa Ocampo, quien vive en Malargüe. “Compré el número para colaborar, no para ganar”, explicó la mujer, que contó que se enteró de la rifa de manera casual mientras trabajaba en una vivienda y que incluso se había olvidado de la compra.

Tras conocer que era la ganadora, y luego de interiorizarse más en la historia de Joaquín, tomó la decisión de devolver la camioneta. “Soy mamá y abuela, y sé que en la vida todo vuelve. Ellos todavía tienen un camino largo por recorrer”, reflexionó.

“Sé que esa camioneta los va a llevar y traer a donde realmente lo necesiten”, expresó, al explicar los motivos de su decisión.

Rosa es oriunda de Tartagal, Salta, y reside en Malargüe desde hace cinco años. Contó que planea viajar próximamente al norte para visitar a su familia y que, al regresar, espera poder conocer personalmente a los Saromé. “Será lindo compartir unos mates”, dijo.

Actualmente, Joaquín se encuentra en su hogar recuperándose de una compleja cirugía realizada el pasado 3 de enero, en la que los médicos debieron extirpar el hueso afectado y reemplazarle la tibia y la rodilla.

“Me siento feliz y tranquila porque el vehículo volvió a estar en manos de quienes lo necesitan. Sé que no es mucho, pero es algo”, concluyó Rosa, con la sencillez que terminó transformando su gesto en una historia de solidaridad que se viralizó rápidamente.

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