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Se creó una esposa e hijos de trapo para evitar las discusiones de pareja

Cristian Montenegro, un colombiano de 28 años, convirtió su historia en fenómeno viral. Tiene representante, realiza colaboraciones pagas y asegura que su pareja de tela es “la mujer ideal”.

Cansado de sufrir fracasos sentimentales, Cristian Montenegro, un joven de 28 años oriundo de Bogotá, decidió dar un giro radical a su vida amorosa: confeccionó su propia compañera de trapo, a quien llamó Natalia Ortiz, y con ella asegura haber formado una familia.

Según relata en sus redes sociales, Natalia es la pareja perfecta porque “lo entiende, no lo abandona y siempre lo acompaña”. En los videos que comparte, se los puede ver viajando en transporte público, realizando paseos cotidianos e incluso celebrando fechas especiales, como si se tratara de una relación convencional.

La historia no terminó allí. Montenegro también creó “hijos” del mismo material y desarrolló toda una dinámica familiar alrededor de ellos. El fenómeno creció tanto en internet que hoy cuenta con un mánager que organiza entrevistas y acuerdos comerciales, por los que —según trascendió— percibe importantes sumas de dinero.

En su intento por dotar de mayor realismo a la historia, incluso presentó a supuestos “suegros” humanos de la muñeca, con quienes interactúa en situaciones que simulan encuentros familiares tradicionales.

Especialistas en salud mental han advertido que este tipo de conductas, cuando implican una interacción sostenida y la asignación de roles complejos —como llevar a los muñecos al médico, vestirlos con uniforme escolar o integrarlos a vínculos familiares— podría reflejar una desconexión significativa con la realidad.

Mientras tanto, el caso sigue generando debate en redes sociales entre quienes lo consideran una estrategia de entretenimiento y quienes observan con preocupación el trasfondo emocional de la historia.

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