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Especiales Informe Especial

Sarampión: una enfermedad prevenible que vuelve a encender alertas sanitarias

Altamente contagioso y potencialmente grave, el sarampión puede provocar complicaciones severas, especialmente en niños y adultos no vacunados. La vacunación sigue siendo la herramienta más eficaz para su prevención.

 

¿Qué es el sarampión?

El sarampión es una enfermedad viral aguda causada por el virus del sarampión, perteneciente a la familia Paramyxoviridae. Se transmite con extrema facilidad y puede afectar a personas de todas las edades, aunque los niños pequeños, adultos no inmunizados y personas con defensas bajas presentan mayor riesgo de complicaciones.

A pesar de existir una vacuna segura y efectiva desde hace décadas, el descenso en las coberturas de inmunización ha favorecido la reaparición de brotes en distintas regiones del mundo.

 

Causas y forma de contagio

El sarampión se transmite de persona a persona a través de:

Gotículas respiratorias al toser, estornudar o hablar

Contacto directo con secreciones nasales o bucales

Permanencia del virus en el aire o superficies cerradas durante varias horas

Una persona infectada puede contagiar desde cuatro días antes hasta cuatro días después de la aparición del exantema (erupción cutánea). Su capacidad de contagio es tan alta que 9 de cada 10 personas susceptibles pueden infectarse tras una exposición.

 

Síntomas principales

Los síntomas suelen aparecer entre 7 y 14 días después del contacto con el virus y evolucionan en distintas etapas:

Fase inicial (prodrómica):

Fiebre alta (puede superar los 39 °C)

Tos seca persistente

Secreción nasal

Ojos rojos, irritados y con lagrimeo (conjuntivitis)

Malestar general y decaimiento

Signo característico:

Manchas de Koplik: pequeños puntos blancos en la mucosa de la boca, muy sugestivos de sarampión.

Fase eruptiva:

Aparición de un sarpullido rojizo que comienza en la cara y se extiende al resto del cuerpo.

La fiebre suele intensificarse durante esta etapa.

 

Posibles complicaciones

El sarampión no es una enfermedad benigna. Puede generar complicaciones graves, entre ellas:

Neumonía (la causa más frecuente de muerte asociada)

Otitis media

Diarrea severa y deshidratación

Encefalitis (inflamación del cerebro)

Ceguera

Empeoramiento de enfermedades preexistentes

Los menores de 5 años, adultos mayores, embarazadas y personas inmunodeprimidas son los más vulnerables.

 

Tratamiento

No existe un tratamiento antiviral específico para el sarampión. El manejo es principalmente de sostén y depende de la gravedad del cuadro:

Control de la fiebre e hidratación adecuada

Reposo y seguimiento médico

Tratamiento de infecciones bacterianas secundarias si aparecen.

En niños, la administración de vitamina A puede reducir la gravedad y el riesgo de complicaciones.

En casos severos, puede ser necesaria la internación hospitalaria.

 

Prevención: la clave para erradicarlo

La vacunación es la herramienta fundamental para prevenir el sarampión. La vacuna triple viral (sarampión, rubéola y paperas) es:

Segura

Altamente efectiva

De aplicación gratuita en los calendarios oficiales

El esquema completo incluye dos dosis, que brindan una protección superior al 95%.

 

Conclusión

El sarampión es una enfermedad evitable, pero sigue representando un riesgo real cuando disminuyen las coberturas de vacunación. La información, el diagnóstico precoz y, sobre todo, la inmunización completa, son claves para proteger a la población y evitar nuevos brotes. Vacunarse no solo cuida la salud individual, sino que también protege a toda la comunidad.

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