Lo que prometía ser una temporada récord se convirtió en una pesadilla meteorológica. Punta del Este atraviesa una "anomalía llamativa": vive su peor arranque de enero en las últimas cuatro décadas, con temperaturas bajas, lluvias y vientos que obligaron a los turistas a cambiar la malla por la campera.
Según los registros, de los primeros diez días del año, solo se pudieron disfrutar dos jornadas completas de playa. El resto estuvo marcado por un clima hostil provocado por un ciclón extratropical, que trajo condiciones invernales a la costa atlántica en pleno verano.
Un fenómeno que no se veía desde 1986
José Serra, experto de la Asociación Uruguaya de Meteorología, confirmó la excepcionalidad del evento: "Es el peor inicio de año de las últimas cuatro décadas. Algo similar ocurrió en 1986, pero no de esta extensión".
El mal tiempo no dio tregua. Hubo alertas naranjas por vientos de hasta 100 km/h en zonas clave como José Ignacio y La Barra. Recién se espera que el lunes 12 de enero llegue una masa de aire caliente que normalice la situación.
Bronca y gastos extra
Para los 219.000 argentinos que cruzaron el charco, la situación es desesperante. "Vinimos una semana y fuimos un solo día a la playa. Gastamos casi el doble de lo previsto porque tuvimos que buscar actividades bajo techo", se lamentó un grupo de turistas bonaerenses.
Las postales de este enero en "Punta" son atípicas: playas desiertas, chicos corriendo abrigados por la arena y adultos frustrados encerrados en los hoteles o departamentos, esperando que el sol vuelva a asomar en la costa esteña.