Punch nació en el zoológico de Ichikawa, Japón, pero poco después fue separado de su madre. Ante la ausencia de contacto materno, los cuidadores del zoo recurrieron a un peluche de orangután naranja para brindarle consuelo y seguridad. Desde entonces, el pequeño mono no lo suelta ni mientras pasea ni durante sus siestas, convirtiendo al juguete en un verdadero ancla emocional.
Los expertos explican que el agarre es un instinto primario en los macacos: ayuda a regular el estrés, mantener el ritmo cardíaco y proteger el sistema inmunológico, vital para su crecimiento. Antes de llegar al peluche, los cuidadores probaron con toallas, pero el mono prefirió el peluche, que ahora funciona como su “madre adoptiva” durante esta etapa crucial.
ACOMPAÑADO DE UN PELUCHE 🧸 🐒 Esta es la historia de Punch, un mono bebé de 7 meses que fue abandonado por su mamá al nacer y desde entonces no se despega de un orangután de peluche. 🗓️ Nació en julio del año pasado en el zoológico de la ciudad de Ichikawa, Japón. ❌ Su mamá… pic.twitter.com/wTLLD26YPU
— Unicanal (@Unicanal) February 20, 2026
El equipo del zoológico asegura que, a medida que Punch crezca, iniciará un proceso de socialización gradual con otros monos para que aprenda los códigos de conducta de su especie y pueda integrarse plenamente en el futuro. Mientras tanto, la ternura de sus imágenes abrazado a su peluche se volvió viral: solo el pasado fin de semana, más de 8.000 personas visitaron el zoológico para conocerlo, el doble de lo habitual para esta época.