La Terminal de Ómnibus de Añatuya se ha convertido en un escenario de alto riesgo y las autoridades ya no saben qué hacer para frenarlo. Desde la administración lanzaron un pedido desesperado a la comunidad ante una problemática que se repite a diario y que parece no tener solución: grupos de chicos que toman el playón de maniobras como si fuese una pista de acrobacias.
La situación es crítica. Según el comunicado oficial, los menores circulan de manera imprudente en bicicletas dentro del lugar, realizando piruetas y desplazándose peligrosamente entre los vehículos, incluso en los momentos exactos en que los colectivos de están ingresando o egresando de las plataformas.
Un ciclo que no se corta
Lo más preocupante para el personal de la Terminal es que los mecanismos de control están fallando ante la insistencia de los jóvenes. En reiteradas oportunidades se dio aviso a la Policía, que acude al lugar e interviene para desalojar a los chicos y ordenar el tránsito interno.
Sin embargo, el remedio es efímero: "Al poco tiempo la conducta vuelve a repetirse", lamentaron. Apenas los uniformados se retiran, los grupos de ciclistas regresan al playón, reiniciando el peligroso juego de esquivar colectivos.
Pedido a las familias
Ante la imposibilidad de mantener un control policial las 24 horas y viendo que los chicos ignoran las advertencias del personal, la Terminal decidió apelar a la última instancia: los padres.
Se realizó un pedido público preventivo a madres, padres y tutores para que dialoguen y controlen dónde están sus hijos y qué hacen con las bicicletas. El objetivo es cortar con esta conducta de raíz antes de tener que lamentar un accidente grave o una fatalidad dentro del predio.