Una rutina que prometía ser rápida y tranquila terminó con sorpresa para una pasajera que había pedido un viaje junto a su novio y su bebé. Cuando el auto llegó, la mujer notó que no viajaba sola: junto al chofer estaba su esposa.
Al pedir explicaciones, el conductor explicó con total naturalidad: “Mira, yo trabajo con mi señora. Si te gusta, bien; y sino podés cancelar, como quieras”. Mientras tanto, la mujer del chofer revisaba el celular de la pasajera para ver la ruta, generando aún más desconcierto.
Ante la situación, la pasajera decidió cancelar el viaje y, lejos de enojarse, terminó contando la anécdota entre risas junto a su familia. “Yo pensé que los memes sobre estas situaciones eran mentira, pero me pasó a mí. Aflojen, tóxicos, dejen trabajar a la gente solos”, concluyó divertida.
El episodio refleja que, incluso en el mundo urbano de aplicaciones de transporte, lo inesperado puede aparecer a la vuelta de la esquina.