La forma en que las personas construyen vínculos está atravesando profundos cambios. Así lo planteó el psicólogo y comunicador Leo Maiello, quien durante una extensa entrevista analizó las principales dificultades que aparecen en las relaciones actuales y explicó por qué cada vez resulta más complejo sostener vínculos sanos y duraderos.
El especialista señaló que uno de los principales problemas tiene que ver con la dificultad para establecer límites y expresar aquello que genera incomodidad. Según explicó, muchas personas continúan tomando decisiones condicionadas por la culpa, el miedo al qué dirán y la necesidad constante de aprobación social.
"Muchas veces un vínculo ya no funciona, pero la persona no se anima a tomar una decisión por lo que van a pensar los demás o por temor a lastimar al otro", sostuvo.
Durante la charla, Maiello también se refirió a los cambios en las dinámicas afectivas entre hombres y mujeres. En ese contexto, explicó el fenómeno de los llamados "princesos", término utilizado para describir a hombres que adoptan actitudes evasivas frente al compromiso o la vulnerabilidad emocional.
Para el profesional, muchos hombres todavía arrastran mandatos culturales que dificultan hablar de emociones y mostrarse vulnerables. A su vez, advirtió que el miedo a enamorarse está cada vez más presente porque implica ceder parte del control y exponerse al dolor.
"Cuando uno se enamora, le da un poder al otro y eso genera temor. "Nadie quiere sentirse vulnerable", explicó.
El psicólogo también cuestionó la idea de que una pareja debe convertirse en una fusión absoluta. Por el contrario, defendió la importancia de preservar la individualidad dentro de la relación y permitir que cada persona conserve espacios propios.
La crítica a la frase “si sucede, conviene”
Otro de los puntos más contundentes de la entrevista estuvo relacionado con la popular frase "si sucede, conviene", una expresión que suele utilizarse para intentar encontrar un aspecto positivo en situaciones dolorosas.
Leo Maiello se mostró crítico con esa mirada y aseguró que no todo lo que ocurre tiene necesariamente un beneficio oculto. Según afirmó, la madurez emocional implica aceptar las pérdidas, atravesar los duelos y procesar el dolor sin intentar evitarlo mediante frases motivacionales.
"Hay cosas que no convenía que pasaran. "Perder un trabajo o un ser querido duele y necesita ser procesado", expresó.
Finalmente, el especialista advirtió sobre el impacto de las redes sociales y la hiperconectividad en las relaciones humanas. Consideró que la velocidad de la vida actual, los constantes estímulos digitales y la búsqueda permanente de gratificación inmediata dificultan la construcción de vínculos profundos y genuinos.
Para Maiello, la clave sigue siendo la misma: aprender a comunicarse, aceptar la incertidumbre y animarse a construir relaciones reales, incluso cuando eso implique enfrentar incomodidades y riesgos emocionales.