Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido
Especiales

Monjas rebeldes enfrentan un ultimatum de la iglesia

Las hermanas Bernadette, Regina y Rita, de más de 80 años, volvieron por su cuenta al convento alpino donde vivieron durante décadas. La Iglesia les permite quedarse, pero solo si borran su presencia digital.

Tres religiosas austríacas de edad avanzada protagonizan una historia inesperada que mezcla resistencia, fe y viralidad en redes. Sor Bernadette (88), Sor Regina (86) y Sor Rita (82) recibieron una propuesta de las autoridades eclesiásticas que, lejos de darles tranquilidad, profundizó el conflicto: podrán continuar en el Kloster Goldenstein, el convento donde pasaron gran parte de su vida, pero únicamente si abandonan por completo sus perfiles y publicaciones online.

El conflicto comenzó en diciembre de 2023, cuando, según denuncian, fueron retiradas del convento contra su voluntad y trasladadas a una residencia para adultos mayores. Aunque tenían derecho a permanecer en su hogar mientras su salud lo permitiera, la decisión de llevarlas a otro sitio significó para ellas una separación traumática de su entorno. Por ese motivo, en septiembre de este año decidieron regresar.

No lo hicieron solas: un grupo de exalumnas de la histórica escuela que funcionó allí desde finales del siglo XIX les brindó apoyo logístico para que pudieran volver. Incluso un cerrajero colaboró en la operación. El retorno generó un fuerte malestar dentro de la estructura eclesiástica, que consideró la maniobra como una desobediencia directa.

Lo que nadie esperaba era que el regreso destapara otro fenómeno: las tres hermanas se transformaron en referentes virales. Con ayuda de quienes las acompañaron, comenzaron a compartir en redes fragmentos de su vida cotidiana en el convento: momentos de oración, comidas, pequeños ejercicios y hasta videos de Sor Rita probando guantes de boxeo obsequiados por seguidores. En pocas semanas sumaron cerca de cien mil seguidores y miles más en otras plataformas.

La comunidad digital no solo difundió su historia, sino que también se organizó para apoyarlas en cuestiones básicas: alimentos, gastos de energía y asistencia técnica para sostener su presencia online. Para las monjas, estas redes se convirtieron en una ventana al mundo y una forma de visibilizar su deseo de permanecer en el lugar donde transcurrió casi toda su vida religiosa.

Bernadette llegó al convento en 1948 siendo adolescente; Regina, en 1958; y Rita, en 1962. Las tres fueron maestras en la escuela del castillo y hoy representan los últimos vestigios de una comunidad que se redujo hasta disolverse en 2024.

Para ellas, el desarraigo era inaceptable. “Antes que morir en una residencia, preferiría ir a un prado y alcanzar la eternidad allí”, declaró Bernadette al recuperar su antiguo hogar, frase que sintetizó la profundidad del conflicto.

Del otro lado, desde la administración eclesiástica expresaron que podrán seguir en el convento, pero bajo condiciones estrictas: deberán cerrar sus cuentas, dejar de difundir contenido y asegurar que no ingresen personas ajenas a las áreas privadas. La oferta fue interpretada por las hermanas como una forma de imponer silencio. En un comunicado, aseguraron que están dispuestas a conversar, pero señalaron que la propuesta busca limitar su voz y desconoce sus derechos.

Asimismo, remarcaron que la exigencia de eliminar su actividad en redes carece de sustento legal y las dejaría sin lo que consideran su única herramienta de protección frente al apoyo público que hoy las respalda.

La negociación continúa abierta. Las monjas deben decidir si aceptan las condiciones o si volverán a resistir, como ya lo hicieron antes. Entre la tranquilidad del convento y la libertad de sus redes, su futura decisión mantiene en vilo a Austria y a miles de seguidores en todo el mundo.

Fuente: https://nuevodiarioweb.com.ar/especiales/info-santiago-estero-monjas-rebeldes-enfrentan-un-ultimatum-de-la-iglesia.htm
Monja
Seguí a Nuevo Diario Web en google news
Comentarios

Te puede interesar

Teclas de acceso