El hogar suele ser uno de los lugares donde perros y gatos pasan la mayor parte del tiempo. Sin embargo, muchos de los objetos y alimentos que forman parte de la rutina diaria pueden representar un serio riesgo para su salud si los ingieren o entran en contacto con ellos.
Desde un trozo de chocolate hasta una planta decorativa o un producto de limpieza, existen numerosos elementos que pueden causar intoxicaciones, obstrucciones digestivas e incluso poner en peligro la vida de las mascotas. Por eso, conocer cuáles son y mantenerlos fuera de su alcance es una de las principales medidas de prevención.
Alimentos que nunca deberían consumir perros y gatos
Aunque muchas personas suelen compartir parte de su comida con sus mascotas, algunos alimentos considerados seguros para los humanos pueden resultar tóxicos para los animales.
Entre los principales se encuentran:
Chocolate. Cebolla y ajo. Uvas y pasas. Aguacate o palta. Nueces de macadamia. Cafeína presente en café, té, bebidas energéticas y gaseosas. Bebidas alcohólicas. Masa de pan cruda con levadura. Alimentos con alto contenido de grasa. Sal en exceso. Productos con xilitol, un edulcorante presente en chicles, caramelos y algunas pastas dentales.
Objetos que también representan un peligro
No solo la comida puede causar accidentes. Los perros, y en menor medida los gatos, suelen morder o ingerir objetos que encuentran en el hogar. Entre los productos que conviene mantener siempre fuera de su alcance figuran:
Las plantas ornamentales que pueden intoxicar a las mascotas
Muchas especies utilizadas para decorar jardines y hogares contienen sustancias que resultan tóxicas para perros y gatos.
Entre las más conocidas se encuentran:
Aloe vera. Lirios. Filodendro. Potos. Hortensias. Azaleas. Adelfa. Narcisos. Jacintos y tulipanes. Amarilis. Kalanchoe. Hiedra inglesa. Schefflera. Palma de sagú. Lengua de suegra. En algunos casos, el mayor nivel de toxicidad se encuentra en los bulbos, las semillas o determinadas partes de la planta. El efecto de una sustancia sobre una mascota depende de distintos factores.
Mientras algunos productos provocan molestias digestivas leves, otros pueden afectar órganos vitales y requerir atención veterinaria urgente.
Qué hacer si una mascota ingiere una sustancia peligrosa
Ante la sospecha de que un perro o un gato haya consumido un alimento, una planta o un producto potencialmente tóxico, lo más importante es actuar con rapidez. Los especialistas recomiendan comunicarse de inmediato con un veterinario y evitar medicar al animal o intentar provocar el vómito sin indicación profesional, ya que algunas sustancias pueden empeorar el cuadro al regresar por el esófago.
Observar los primeros síntomas, como vómitos, diarrea, salivación excesiva, temblores, dificultad para respirar o cambios de comportamiento, también puede ayudar a acelerar el diagnóstico y el tratamiento. Guardar alimentos, medicamentos y productos químicos en lugares seguros, identificar las plantas que hay dentro del hogar y evitar ofrecer sobras de comida son medidas sencillas que pueden prevenir accidentes.
Con pequeños cambios en la rutina, es posible convertir la casa en un ambiente mucho más seguro para perros y gatos, reduciendo el riesgo de intoxicaciones y protegiendo su bienestar a largo plazo.
Fuente: FDA – Artículos potencialmente peligrosos para su mascota
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