Una joven recurrió a sus redes sociales para contar una situación tan llamativa como frustrante tras intentar sorprender a una persona cercana con algo casero. El pedido fue solicitado mediante un servicio de mensajería y figuró como completado, aunque la destinataria aseguró que jamás recibió nada.
El relato fue publicado en Facebook y rápidamente comenzó a circular por el tono descontracturado del descargo. En su mensaje, la autora apuntó contra el repartidor y expresó su malestar por este tipo de actitudes, remarcando que terminan afectando a quienes sí cumplen con su trabajo.
El episodio ocurrió durante el primer día de 2026, en la provincia de Buenos Aires, y despertó múltiples reacciones entre los usuarios, que oscilaron entre las risas y las críticas por lo sucedido.