Un hombre en China vivió una experiencia inesperada tras concretar una cita a través de una aplicación. Liu, que buscaba conocer a una posible pareja, acordó salir a cenar con una mujer identificada como Zhang, sin imaginar el giro que tomaría el encuentro.
La situación se volvió insólita cuando la mujer apareció acompañada por 23 familiares, entre tíos y primos, en lo que sería su primera cita. Según trascendió, Zhang quería poner a prueba la generosidad de Liu, pero el plan rápidamente se descontroló.
Durante la cena, los invitados comenzaron a pedir platos costosos, cigarrillos y alcohol premium sin restricciones. Lo que Liu pensaba que sería una salida de unos 197 dólares terminó convirtiéndose en una cuenta cercana a los 3.000 dólares.
Al recibir el monto final, el hombre decidió retirarse del lugar sin pagar, lo que dejó a la mujer a cargo de la totalidad del gasto. Ante esta situación, Zhang optó por llevar el caso a la Justicia.
El conflicto llegó a los tribunales, donde el juez analizó lo ocurrido y falló a favor de Liu. Determinó que el hombre debía pagar únicamente una parte mínima correspondiente a su consumo y el de la mujer, y no el total generado por los familiares.
Para sorpresa de todos, los invitados tampoco quisieron hacerse cargo de la cuenta, lo que dejó a Zhang afrontando la mayor parte del gasto.
El caso se volvió viral en redes sociales y generó debate sobre los límites en las citas y las expectativas al momento de conocer a alguien.