Un insólito episodio médico se registró en el Hospital Tan Tock Seng, donde un hombre de 55 años fue atendido de urgencia tras presentar fuertes dificultades para tragar luego de una cena de mariscos.
Según el informe clínico, el paciente llegó a la guardia con intensas molestias, lo que motivó la realización de un escáner CT, que reveló la presencia de una masa extraña alojada en el esófago.
Posteriormente, una endoscopía confirmó el hallazgo: se trataba de un pulpo entero, ubicado a pocos centímetros de la unión entre el esófago y el estómago.
El equipo médico intentó inicialmente desplazar el objeto hacia el estómago mediante técnicas convencionales, pero al no obtener resultados y ante el riesgo de perforación, se optó por un procedimiento más complejo.
Los profesionales introdujeron el endoscopio más allá del objeto y, utilizando pinzas especiales, lograron extraer el pulpo desde el interior del sistema digestivo en una maniobra poco habitual.
El paciente evolucionó favorablemente y fue dado de alta dos días después sin complicaciones. El caso fue posteriormente publicado en una revista médica y difundido por la Asociación Americana de Gastroenterología.