Lo que pasó en Ipanema no quedó en Ipanema. El video de la abogada santiagueña Agostina Páez realizando gestos de mono en un bar de Río de Janeiro desató una tormenta perfecta en las redes sociales, cruzando fronteras y generando un repudio unánime que unió a argentinos y brasileños en la condena.
Las imágenes, difundidas por cuentas masivas como Real Time Rating, acumularon cientos de miles de reproducciones en cuestión de horas. La indignación fue inmediata: usuarios brasileños coparon los comentarios advirtiendo que "¡Aquí, RACISMO es crimen!" y que en Brasil "no se juega" con esos temas.
Periodistas y figuras públicas también se hicieron eco del escándalo, lamentando la imagen que este tipo de conductas deja de los argentinos en el exterior. "Alta pelot**, le cag* las vacaciones a las amigas", sentenciaron otros usuarios al ver la magnitud del conflicto legal.
La policía civil brasileña le incautó el pasaporte a una abogada argentina tras proferir insultos racistas contra un empleado de un bar en Ipanema, en Río de Janeiro. pic.twitter.com/b4CuYf0anN
— Real Time (@RealTimeRating) January 17, 2026
La agencia de turismo le soltó la mano
El impacto fue tal que las consecuencias laborales no tardaron en llegar. La agencia para la cual la influencer generaba contenido desde Brasil decidió desvincularse públicamente de ella.
A través de un comunicado oficial, la empresa anunció la decisión de "retirar de nuestras redes sociales todo el contenido vinculado a dicha persona" ante la situación de "presunta conducta discriminatoria".
Esta agencia aclaró que "promueve y respeta el turismo inclusivo y responsable. Rechazamos cualquier forma de racismo o violencia", expresaron tajantemente, marcando distancia de la joven acusada.
Repercusión en Brasil
Mientras tanto, medios locales brasileños y portales de noticias confirmaron y celebraron las medidas judiciales: la abogada de 29 años tuvo su pasaporte retenido y fue obligada a usar una tobillera electrónica (tornozeleira eletrônica) tras el pedido de la Comisaría 11° de Rocinha.