Un vaso de fernet con cola puede contener un equivalente alcohólico similar al de tres o cuatro cervezas, según su proporción de mezcla, lo que genera advertencias sobre su consumo responsable.
Si bien una cerveza tradicional suele rondar el 5% de alcohol, el fernet posee una graduación que oscila entre el 39% y el 45%. Al combinarse con gaseosa, el sabor se suaviza, lo que puede llevar a subestimar la cantidad de alcohol ingerida.
Especialistas señalan que esta característica puede favorecer el consumo excesivo sin que las personas perciban con claridad su nivel de ingesta alcohólica, aumentando el riesgo de intoxicación.
La preocupación se centra especialmente en jóvenes que incorporan esta bebida en reuniones sociales y salidas nocturnas, donde su consumo es habitual.
En este sentido, se recomienda prestar atención a las cantidades y promover un consumo responsable, teniendo en cuenta la diferencia entre el sabor percibido y la graduación real de la bebida.