Una situación tan inesperada como llamativa se vivió en un colectivo de transporte público cuando una mujer subió a la unidad llevando en su espalda a un pequeño cerdo envuelto en una manta, similar a como se carga a un recién nacido.
Según relataron pasajeros, la mujer sostuvo que se trataba de su “bebé” con la aparente intención de evitar inconvenientes o que le impidieran continuar el viaje con el animal. La imagen no tardó en captar la atención de quienes se encontraban en el lugar.
Entre sonrisas, sorpresa y comentarios cruzados, varios usuarios sacaron sus teléfonos celulares y comenzaron a filmar la escena. En cuestión de horas, los videos circularon en redes sociales y alcanzaron miles de reproducciones.
Mientras algunos internautas destacaron el vínculo afectivo de la mujer con su mascota y calificaron la escena como tierna, otros cuestionaron si es adecuado trasladar un cerdo en el transporte público bajo esas condiciones.
El episodio, más allá de lo anecdótico, reavivó el debate sobre las normas que regulan el traslado de animales en colectivos y los límites entre el afecto por las mascotas y las disposiciones vigentes.