En China existe un término conocido como “分手费” (fēnshǒu fèi), que puede traducirse como “dinero de ruptura”. La expresión hace referencia a acuerdos privados en los que, tras finalizar una relación sentimental —especialmente si fue larga—, una de las partes entrega una suma de dinero a su expareja como una especie de compensación simbólica por el tiempo o el esfuerzo invertido en la relación.
La práctica comenzó a mencionarse con mayor frecuencia hacia finales de la década de 1990 y comienzos de los 2000, en un contexto marcado por el rápido crecimiento económico del país asiático. En ese escenario, algunos vínculos personales comenzaron a incorporar acuerdos financieros informales al momento de la separación.
Uno de los episodios más comentados ocurrió en 2018 en la ciudad de Hangzhou, cuando un hombre se presentó con 2 millones de yuanes en efectivo para entregarlos a su exnovia como “break-up fee”. El caso llamó la atención de medios internacionales y rápidamente se volvió viral en redes sociales.
Sin embargo, especialistas señalan que el “fēnshǒu fèi” no forma parte de la legislación china ni constituye una práctica generalizada. En la mayoría de los casos, se trata simplemente de acuerdos privados que, cuando se hacen públicos por el monto del dinero o por lo llamativo de la situación, terminan generando debate y curiosidad en la opinión pública.