Según se pudo ver en un video que rápidamente se volvió viral, los tres amigos —que se encontraban alcoholizados— decidieron no manejar su vehículo para evitar problemas legales. En cambio, optaron por empujarlo durante varias cuadras con la intención de llegar a destino sin infringir la ley.
Sin embargo, el esfuerzo físico no solo resultó inútil, sino que además llamó la atención de las autoridades. La policía los interceptó en plena vía pública y, aunque no estaban conduciendo, fueron sancionados por obstruir el tránsito y poner en riesgo la seguridad vial.
El curioso caso generó todo tipo de reacciones en redes sociales, donde muchos usuarios destacaron lo absurdo de la situación. Lejos de evitar problemas, los protagonistas terminaron detenidos y multados, dejando una clara lección: a veces, la opción más sencilla —como tomar un taxi— es también la más segura.