Un episodio ocurrido durante la madrugada encendió una advertencia sobre los riesgos de cargar el celular debajo de la almohada o entre las cobijas mientras se duerme.
Según trascendió, una familia se despertó al percibir un fuerte olor a humo dentro de la vivienda y creyó inicialmente que algo se estaba quemando en la cocina. Sin embargo, al revisar la habitación de su hijo, descubrieron que el humo provenía de la cama.
Al acercarse, observaron que el teléfono celular del joven se encontraba conectado al cargador y colocado debajo de la almohada, lo que habría provocado que el calor generado por la batería quedara atrapado entre las telas y comenzara a elevar la temperatura del dispositivo.
Afortunadamente, los integrantes de la familia lograron advertir la situación a tiempo y evitaron que el incidente pasara a mayores.
A partir de este caso, especialistas y bomberos volvieron a alertar sobre los riesgos de cargar teléfonos en la cama, una práctica que aseguran es más frecuente de lo que parece.
Explican que durante la carga los teléfonos generan calor de forma natural. Si el dispositivo se encuentra cubierto por telas, almohadas o frazadas, ese calor no puede disiparse correctamente y la temperatura puede aumentar, lo que eleva el riesgo de sobrecalentamiento o incluso de incendio.
Por este motivo, los especialistas recomiendan tomar algunas precauciones básicas al momento de cargar el celular durante la noche.
Entre las principales sugerencias se encuentran evitar colocar el teléfono debajo de la almohada o entre las cobijas, no dejarlo sobre la cama mientras está conectado al cargador y ubicarlo sobre superficies firmes como mesas de luz o escritorios.
Además, aconsejan utilizar cargadores originales o de buena calidad y evitar cubrir el dispositivo mientras se encuentra conectado.
Si bien puede parecer un detalle menor, los expertos advierten que este tipo de hábitos cotidianos puede transformarse en una situación peligrosa mientras las personas duermen.