El 14 de junio de 2021, Guadalupe Belén Lucero, de cinco años, asistió junto a su familia a un cumpleaños en el barrio 544 Viviendas, en la ciudad de San Luis. Mientras los adultos compartían la reunión, la niña jugaba con otros chicos en la vereda y en un descampado cercano.
Alrededor de las 19.20, su familia advirtió que ya no estaba. Lo que en un primer momento parecía una ausencia momentánea se transformó rápidamente en una desesperada búsqueda que, hasta hoy, no logró esclarecer qué ocurrió con la pequeña.
El inicio de una intensa búsqueda
Tras la denuncia, las autoridades desplegaron un amplio operativo con la participación de efectivos policiales, bomberos, Defensa Civil, perros rastreadores, drones y cientos de voluntarios.
Durante semanas se realizaron rastrillajes en descampados, viviendas, campos, canales y rutas cercanas, mientras se revisaban cámaras de seguridad y se tomaban declaraciones a familiares, vecinos y testigos.
Con el paso de los días, la búsqueda se extendió a otras provincias e incluso se emitieron alertas nacionales e internacionales.
Las principales hipótesis
Desde el comienzo de la investigación se analizaron diversas líneas de trabajo.
Una de las hipótesis apuntó a que Guadalupe pudo haber sido víctima de una sustracción por parte de una persona que aprovechó un momento de distracción de los adultos.
También se investigó la posible participación de personas del entorno familiar y allegados, aunque hasta el momento ninguna de las hipótesis permitió determinar con certeza qué ocurrió.
La causa atravesó numerosos cambios de fiscales e investigadores, situación que fue cuestionada por la familia de la niña.
La investigación federal
Ante la falta de avances concretos, la causa pasó al fuero federal.
La Justicia comenzó a investigar la posibilidad de una desaparición vinculada con redes de trata de personas u otros delitos de competencia federal. Sin embargo, esa línea tampoco permitió obtener pruebas concluyentes sobre el paradero de Guadalupe.
Durante estos años se realizaron cientos de medidas de prueba, allanamientos, pericias telefónicas y análisis de información aportada por testigos.
El reclamo de la familia
Desde el primer día, los padres de Guadalupe encabezaron campañas para mantener vigente el caso.
Participaron en marchas, conferencias de prensa y distintas actividades destinadas a difundir la imagen de la niña y solicitar que cualquier dato relevante fuera comunicado a la Justicia.
La familia manifestó en reiteradas oportunidades su preocupación por la falta de resultados y reclamó que la investigación continúe activa.
Un caso que movilizó al país
La desaparición de Guadalupe generó una fuerte conmoción social.
La fotografía de la niña recorrió medios de comunicación, redes sociales y organismos nacionales e internacionales dedicados a la búsqueda de personas desaparecidas.
Numerosas organizaciones civiles y vecinos colaboraron durante los primeros meses con rastrillajes y campañas de difusión.
Cinco años sin respuestas
A más de cinco años de su desaparición, el caso continúa abierto y sin una resolución judicial.
Las autoridades mantienen vigente la búsqueda y sostienen distintas líneas investigativas, mientras la familia insiste en que no se detengan los esfuerzos para encontrar a Guadalupe.
La ausencia de pruebas concluyentes convirtió el expediente en uno de los casos de desaparición infantil más complejos de la historia reciente de la Argentina.
Una causa que permanece abierta
El caso Guadalupe Lucero sigue representando un desafío para la Justicia argentina. La falta de certezas sobre lo ocurrido mantiene vigente el reclamo de verdad y justicia por parte de sus familiares y de gran parte de la sociedad.
Cada aniversario de su desaparición renueva el pedido de colaboración para obtener información que permita reconstruir qué sucedió aquella tarde del 14 de junio de 2021 y conocer, finalmente, el destino de la niña cuya búsqueda aún continúa.