Lo que comenzó como una admiración silenciosa durante la adolescencia terminó convirtiéndose, años después, en una historia de amor inconclusa que aún permanece viva en la memoria de uno de sus protagonistas.
Damián conoció a Carolina mucho antes de hablar con ella. La vio por primera vez en un programa de televisión cuando ambos eran adolescentes y quedó cautivado por su personalidad. Tiempo después descubrió que la tenía agregada en redes sociales, aunque nunca se animó a escribirle. Ella mantenía una relación estable y sus caminos apenas se cruzaban ocasionalmente.
El destino volvió a reunirlos en agosto de 2019, cuando ambos comenzaron a trabajar en la misma empresa en el microcentro porteño. Al principio solo intercambiaban saludos, pero con el correr de las semanas comenzaron a conversar cada vez más, primero de manera casual y luego mediante mensajes que se hicieron cotidianos.
Con el paso del tiempo, nació una fuerte conexión entre ambos. Compartían desayunos, caminatas y largas charlas después del trabajo. Sin embargo, Carolina seguía en pareja, una situación que convirtió la relación en un vínculo marcado por las dudas, las contradicciones y los sentimientos que ninguno lograba expresar completamente.
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La historia alcanzó su punto más intenso en marzo de 2020. Tras varios intentos por alejarse, Carolina volvió a buscarlo y acordaron encontrarse en un parque de Buenos Aires. Aquella tarde caminaron durante horas y finalmente se dieron su primer beso, un momento que Damián recuerda como el inicio de una historia que nunca llegó a concretarse.
Pero apenas dos días después comenzó el aislamiento obligatorio por la pandemia de coronavirus. Durante las primeras semanas mantuvieron un contacto permanente mediante llamadas y mensajes, aunque poco a poco la comunicación comenzó a enfriarse.
Finalmente, Carolina decidió cortar todo vínculo. Lo bloqueó en las redes sociales y nunca volvió a comunicarse con él. Tampoco volvieron a verse.
Seis años después, Damián reconoce que logró seguir adelante con su vida, aunque admite que aún hay canciones, lugares y recuerdos que inevitablemente lo llevan a pensar en aquella mujer que nunca fue su novia, pero que dejó una marca imborrable.
"Lo que extraño no es una relación, porque nunca la tuvimos. Extraño la posibilidad de lo que podríamos haber sido", resume.
Hoy, lejos del rencor, asegura que conserva el cariño por aquella historia y que aprendió a valorar las personas que, aun sin quedarse para siempre, cambian la forma de mirar la vida.