El Día Internacional de la Mujer se conmemora cada 8 de marzo para visibilizar la lucha histórica por la igualdad de derechos y el reconocimiento del papel de las mujeres en la sociedad. En todo el mundo, millones de mujeres salen a las calles para reclamar contra las desigualdades persistentes, exigir justicia por víctimas de violencia de género y honrar a quienes lucharon por mejores condiciones laborales, salarios justos y el sufragio femenino.
El origen de esta fecha se remonta a finales del siglo XIX y comienzos del XX, cuando trabajadoras de distintos sectores, especialmente del textil, comenzaron a organizarse y protagonizar las primeras huelgas. Uno de los primeros antecedentes ocurrió en 1857, cuando cientos de obreras textiles salieron a las calles de Nueva York para protestar por salarios bajos y condiciones de trabajo precarias.
En 1910, durante la Segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas en Copenhague, Clara Zetkin propuso establecer un día internacional en homenaje a todas las mujeres trabajadoras, fijando el 8 de marzo como fecha de referencia. La primera conmemoración se realizó en 1911 en países europeos como Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza. Sin embargo, la ONU lo declaró oficialmente en 1975 y en Estados Unidos comenzó a celebrarse en 1994.
Entre los hechos más emblemáticos de la lucha feminista destaca el incendio de la Triangle Shirtwaist Factory en 1911, en Nueva York, donde 146 trabajadoras murieron atrapadas por las puertas cerradas de la fábrica. Un año después, miles de obreras participaron en la Huelga de Lawrence, en Massachusetts, bajo la consigna “Pan y rosas”, que se convirtió en un símbolo de los reclamos laborales y de los derechos de las mujeres.
La conmemoración no se limita al pasado: cada 8 de marzo, y en otras ocasiones, millones de mujeres continúan reclamando igualdad de derechos, erradicación de la violencia de género, cierre de la brecha salarial y acceso pleno a cargos de liderazgo, manteniendo viva la lucha que comenzó hace más de un siglo.