Una historia que sorprendió a muchos salió a la luz en Bélgica, donde un hombre identificado como Jan aseguró haber descubierto, tras casi dos décadas de matrimonio, que su esposa era una mujer trans.
Según su relato, la relación comenzó en 1993 cuando conoció a Mónica, una mujer de origen indonesio con quien decidió casarse y formar una vida en la ciudad de Amberes. Durante 19 años convivieron con normalidad, sin que —según él— existieran sospechas sobre su identidad.
El hombre sostuvo que el engaño fue cuidadosamente sostenido en el tiempo, incluso en aspectos íntimos de la vida cotidiana. Sin embargo, la situación cambió a raíz de inconvenientes relacionados con documentación personal y comentarios de terceros que despertaron dudas.
De acuerdo a lo trascendido, fue en medio de una discusión que la mujer confesó que había nacido hombre y que se había sometido a una cirugía de reasignación de género antes de iniciar la relación.
Tras lo ocurrido, Jan inició acciones para anular el matrimonio y comenzó un proceso terapéutico para afrontar el impacto emocional de la revelación.
El caso generó debate en torno a la privacidad, la identidad de género y los límites de la información dentro de una relación de pareja.