Lo que comenzó como una simple visita al taller mecánico terminó convirtiéndose en una historia que causó revuelo en las redes sociales. El propietario de una camioneta de alta gama denunció que, mientras esperaba la reparación de su vehículo, el sistema de rastreo GPS registró movimientos que nunca habían sido autorizados.
De acuerdo con la versión difundida por el dueño, había dejado su Land Rover Evoque en un taller para realizar una reparación. Durante varios días, desde el establecimiento le informaron que la entrega se demoraba debido a la falta de algunos repuestos necesarios para finalizar el trabajo.
Sin embargo, al consultar la aplicación de geolocalización instalada en la camioneta, el propietario detectó distintos recorridos que no se correspondían con la versión brindada por el taller. Entre los trayectos registrados figuraba, presuntamente, una visita a un motel durante el fin de semana.
La situación despertó la indignación del dueño del vehículo, quien cuestionó el supuesto uso particular de la camioneta mientras permanecía bajo la responsabilidad del taller mecánico.
El episodio rápidamente se viralizó en las redes sociales, donde numerosos usuarios debatieron sobre la confianza que depositan los clientes al dejar sus vehículos para reparación y destacaron la importancia de los sistemas de rastreo para controlar posibles usos indebidos.
Hasta el momento no trascendió si el propietario inició acciones legales ni si el taller involucrado brindó una explicación oficial sobre lo ocurrido.