En el manual de las cábalas futboleras se han visto ritos de todo tipo, pero lo que sucedió este fin de semana en el Hill Dickinson Stadium rompió todos los moldes. Matty Byrne, un fiel seguidor del Everton, se convirtió en una celebridad instantánea al ingresar a la tribuna con una tostadora y un paquete de pan lactal bajo el brazo.
Lo que comenzó como una incomodidad logística terminó siendo el amuleto que los "Toffees" necesitaban para aplastar al Chelsea de Enzo Fernández por 3 a 0.
¿Por qué una tostadora en la tribuna? La explicación de Byrne, brindada a la cadena BBC tras el encuentro, es tan lógica como bizarra: el joven tenía un casamiento inmediatamente después del partido. El electrodoméstico era, originalmente, el regalo para los novios, pero el horario del encuentro lo obligó a cargar con el presente durante los 90 minutos de juego.
Sin embargo, a medida que los goles llegaban, el regalo de bodas cobró vida propia. Con el doblete del portugués Beto y el tanto del senegalés Iliman Ndiaye, la tostadora empezó a volar por los aires, pasando de mano en mano entre los hinchas eufóricos que celebraban cada grito de gol elevando el aparato como si fuera un trofeo.
"Admito que la tostadora terminó algo castigada después de los festejos, pero la gente me pide que la siga llevando", confesó Byrne entre risas.
El nuevo "jugador número 12": La victoria fue vital para el equipo de Sean Dyche, que con estos tres puntos se ilusiona con meterse en zona de copas europeas. En las redes sociales, la comunidad del Everton no tardó en bautizar al objeto como la nueva cábala oficial del club, exigiendo que Byrne asista con el aparato a cada compromiso de la Premier League que reste en el fixture.
Aunque el destino original del objeto era una cocina recién estrenada, hoy la tostadora es un símbolo de fe para los hinchas de Liverpool, quienes aseguran que, mientras haya pan y calor, el Everton seguirá sumando de a tres.