Un impactante caso salió a la luz en Portoviejo, donde una mujer identificada como María denunció que ingresó a un hospital público por un cuadro de apendicitis y, tras la intervención, despertó sin una pierna.
Según su testimonio, el hecho ocurrió en 2019, cuando acudió al centro de salud por fuertes dolores abdominales. Tras ser diagnosticada con apendicitis, fue sometida a una cirugía de urgencia. Sin embargo, al despertar, su vida cambió drásticamente: le habían amputado la pierna izquierda.
“Me dijeron que fue por una bacteria, pero no entiendo cómo llegó a mi pierna si la operación era en el abdomen”, expresó entre lágrimas.
La familia de la mujer también manifestó su desconcierto ante lo sucedido. “Le cortaron la pierna izquierda, y el apéndice está del lado derecho”, señaló su madre, cuestionando la explicación recibida.
Desde entonces, María enfrenta una situación crítica. Sin poder trabajar y con varios hijos a su cargo, atraviesa dificultades económicas que afectan su vida diaria. “Ya no puedo trabajar… me duele decirles a mis hijos que no tengo dinero cuando me piden algo, incluso comida”, lamentó.
Además, denunció que nunca recibió acompañamiento ni respuestas por parte del equipo médico tras la intervención. Según indicó, la familia no contó con los recursos necesarios para iniciar acciones legales.
El caso generó indignación y reabre el debate sobre la responsabilidad médica y el acceso a la justicia en situaciones de presunta mala praxis, mientras la mujer continúa luchando por salir adelante junto a su familia.